Polvo de THC

Qué es el polvo de THC y cómo se utiliza

También llamado polen o kief: qué es y cómo utilizarlo

Puede que el término no te suene, pero si alguna vez has visto un cogollo de cannabis en persona, sin duda sabrás de qué estamos hablando.

Mucho más concentrada y potente que las flores secas ordinarias, se presta a una gran variedad de usos.

Veamos qué es, dónde podemos encontrarlo y cómo utilizarlo.

Qué es el kief

Si alguna vez has manipulado cogollos de cannabis, probablemente estarás familiarizado con el tipo de polvo que se pega a las yemas de los dedos. Ese polvo es kief.

Más concretamente, podemos definirlo como el conjunto de tricomas que se desprenden de los cogollos al picarlos o incluso al tocarlos con las manos.

La función de los tricomas desde el punto de vista botánico es proteger a la planta de la acción degradante de los insectos y del calor, permitiendo así su supervivencia..

El kief, esencialmente polvo de tricomas de cannabis, tiene la forma de pequeñas partículas de resina que contienen altas concentraciones de los principales ingredientes activos del cannabis.

Debido precisamente a la alta concentración de CBD y THC, los efectos de la toma de este derivado de la marihuana son mucho más potentes que los generados por las inflorescencias trituradas, que además contienen material vegetal, si se quiere, inútil para el resultado deseado.

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¿Dónde se puede encontrar?

La cosecha de kief es una operación muy sencilla que no requiere ninguna habilidad o experiencia especial.

Lo primero que hay que hacer es asegurarse de que las inflorescencias de las que pensamos extraerla están bien secas. La humedad, de hecho, dificultaría la fase de trituración y la consiguiente liberación de los terpenos, como hemos dicho antes, que son de vital importancia.

Inflorescencias de cannabis secas

La forma más sencilla y común de cosechar kief es con un simple molinillo de tres compartimentos.

Veamos cómo se desarrolla esta fase en la práctica. En primer lugar, la porción de flor que pretendemos moler se introduce entre los dientes metálicos del primer nivel del molinillo.

Después de haberlos cortado, pasarán por los agujeros, terminando en el segundo nivel. En este punto se sujetarán con una red lo suficientemente gruesa como para no dejar pasar la materia vegetal.

Los pequeños tricomas, sin embargo, podrán atravesar esta red y acumularse en el último nivel.

Hay algunos trucos para facilitar este proceso y maximizar la producción de kief, uno de los cuales es colocar una moneda en el último compartimento del molinillo.

En poco tiempo, esto creará una reserva de polen suficiente para ser utilizada de las formas más diversas, según la curiosidad de cada uno.

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Y ahora, ¿cómo usarlo?

Una vez que hayamos recogido nuestro kief, nos queda la duda de qué hacer con él.

Molinillo para recoger el kief

Así es, este derivado puede utilizarse de diversas maneras, al igual que las clásicas inflorescencias secas. Sólo hay que tener en cuenta que, a diferencia de éste, se trata de un concentrado y, por tanto, las cantidades deben regularse de forma diferente.

Veamos los usos más comunes que se le pueden dar:

  • Púlsalo para hacer hachís.
    Basta con cogerla y presionarla, asegurándose de calentarla ligeramente durante el proceso. Para ello, podemos utilizar una taza de té estándar, que habremos calentado con agua hirviendo, o podemos colocar el kief entre dos hojas de papel de horno y aplicar la presión necesaria con una plancha de pelo, obviamente encendida. En este caso, el mayor calor aplicado nos permitirá obtener Rosin, una variedad particular de humo.
    El calor y la presión tienen la capacidad de romper los tricomas que forman el kief, provocando la liberación de la resina. Este proceso cambia la apariencia del kief, dándole un color más oscuro y también tendrá un efecto en el sabor y el efecto producido;
  • Añadirlo a las flores secas picadas.
    El kief se puede fumar de la misma manera que las inflorescencias normales. Hay varias formas de hacerlo: se puede añadir a la mezcla con la que se hace el porro, se puede añadir a la oblea para fumar con la cachimba y también se puede espolvorear sobre las flores para fumar con la pipa.
    Recientemente, ha surgido una nueva práctica, llamada twaxing, que consiste en humedecer ligeramente el porro listo con aceite y luego rociarlo con cantidades variables de kief.
    Por supuesto, el polvo de THC también puede ser inhalado a través de un vaporizador. En este caso, basta con añadir una pequeña cantidad a la cámara de calentamiento;
  • Utilizarlo en la cocina.
    El kief también puede ser muy adecuado como ingrediente de nuestras recetas especiales. El uso más común es, sin duda, la preparación de mantequilla, muy útil en diversas preparaciones comestibles de cannabis;
  • Crear el moonrock
    Uno de los productos más potentes y únicos que se pueden encontrar entre los derivados de la marihuana, si es que se le puede llamar así, es el moonrock.
    Consiste en un proceso creativo que consiste en mojar los cogollos de alta calidad en aceite de hachís ligeramente caliente y luego dragar la flor húmeda en kief. El resultado será una inflorescencia mejorada, más dura al tacto y realmente distintiva a la vista.

En conclusión

Básicamente, el polvo de THC no es muy diferente de los usos que estamos acostumbrados a escuchar cuando se trata de la marihuana.

Su particularidad es, sin duda, su concentración de THC, muy superior a la de las inflorescencias comunes.

No es de extrañar, ya que está compuesto en su totalidad por terpenos y, por lo tanto, carece de materia vegetal, que normalmente interviene en el acto de fumar, aunque no tiene ninguna utilidad particular en cuanto al efecto buscado.

En definitiva, un producto puro, fácilmente obtenible en casa y con efectos potenciados.

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