Hojas que apuntan hacia abajo: por qué ocurre en el cannabis y qué hacer al respecto

¿Qué significan las hojas de cannabis orientadas hacia abajo?

Como todas las plantas, las de cannabis tienen su propia forma de comunicar su malestar. Las plantas de cannabis, por ejemplo, suelen tener las hojas hacia abajo. Veamos qué significa esto

Los cultivadores de cannabis con licencia saben, como profesionales, cómo reconocer que una planta no está bien. Uno de los signos más comunes es el hecho de que las hojas pueden volverse hacia abajo o enroscarse.

Cuando esto ocurre, significa que la planta está sometida a mucho estrés, y hay que actuar para evitar que la cosecha se pierda y la producción se resienta.

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Asimismo, te recordamos que los consejos que aquí se ofrecen no son en ningún caso un incentivo para cultivar cannabis (que sigue siendo ilegal en Europa sin autorizaciones específicas).

Dicho esto, echemos un vistazo a las causas del estrés de las plantas de cannabis y a las soluciones que deben aplicarse inmediatamente en el caso de las hojas orientadas hacia abajo.

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Posibles causas de las hojas orientadas hacia abajo

Aquí están las 5 causas principales de este signo de malestar para las plantas de cannabis.

Cultivador comprobando el estado de las hojas de cannabis

1 – Estrés hídrico

Las plantas de cannabis pueden sufrir estrés hídrico por exceso o por defecto de agua. Si, por ejemplo, cultiva al aire libre durante los meses de verano, puede experimentar una gran falta de lluvias, y esto puede afectar al desarrollo de las plantas. El suelo se seca y las plantas pronto empiezan a tener un aspecto visiblemente abatido, con sus hojas apuntando hacia abajo.

El riego excesivo puede producirse en los meses de primavera o alrededor de septiembre-octubre. La solución al estrés hídrico sólo puede ser el control constante de la hidratación de las plantas, añadiendo agua cuando sea necesario, o añadiendo una cubierta durante los meses más lluviosos.

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2 – Estrés por hipoxia

Este tipo de estrés se produce cuando no llega suficiente oxígeno a las raíces de las plantas. Esto ocurre principalmente cuando el sustrato permanece húmedo durante demasiado tiempo o no está bien drenado. Las funciones metabólicas de la planta se ralentizan y las hojas se vuelven amarillas y se caen.

Para solucionar este problema debes proporcionar a las plantas un sustrato esponjoso y aireado, especialmente si cultivas plantas autoflorecientes. Una solución sería hacer una mezcla de tierra con un 30% de coco y utilizar macetas con drenaje.

También hay que recordar que a partir de los 20 grados el contenido de oxígeno en el agua disminuye, por lo que hay que regar las plantas con agua fresca y no olvidar las regaderas al sol.

3 – Estrés por temperatura incorrecta

Las plantas de cannabis sufren tanto las temperaturas demasiado altas como las demasiado bajas. Se estresan especialmente si hace mucho calor durante el día y se produce un descenso brusco de la temperatura por la noche.

Las plantas de cannabis tienen un rango de temperatura ideal de entre 18 y 29 grados.

Cultivar cannabis a temperaturas entre 18 y 29 grados

Es importante no dejarlos demasiado tiempo en el frío, especialmente en las primeras etapas de su vida, donde las temperaturas extremas podrían detener su crecimiento. Para evitar las fluctuaciones de temperatura, las plantas deben estar cubiertas por la noche o a la sombra durante el día.

4 – Estrés por plagas y enfermedades

Especialmente en los cultivos al aire libre es posible que las plantas se infecten con enfermedades o sean parasitadas por insectos. En este caso, el crecimiento se detiene porque la planta concentra su energía en la lucha contra la infección.

La solución en estos casos es aplicar métodos preventivos para evitar la enfermedad. Si la infección ya se ha producido, hay que cuidar la planta proporcionándole los productos adecuados y también un buen apoyo como un abono ligero que contenga aminoácidos y vitaminas.

5 – Estrés por exceso o falta de nutrientes

A menudo, la falta de nutrientes no se debe a que no se suministren suficientes nutrientes, sino a que la planta es incapaz de absorberlos.

Muchas veces esto se debe a una acumulación excesiva de sal en el sustrato. Para evitarlo, hay que lavar las raíces con agua y sin abono.

Para concluir

Por lo tanto, está claro que las plantas de cannabis necesitan cuidados y atención constantes y un buen conocimiento tanto de los problemas que pueden surgir como de las posibles soluciones.

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